Servicios de emergencia de Lituania realizaron un simulacro de explosión en el edificio del gobierno en el centro de Vilnius, para probar respuestas ante ataques terroristas y híbridos.
El ejercicio responde a amenazas constantes desde 2024, incluyendo sabotajes y actos terroristas, dada la posición estratégica del país entre Bielorrusia y Rusia.
Europa se siente amenazada por posibles ataques rusos, aunque Vladimir Putin lo niega.