El presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam reiteraron la necesidad de presionar a Israel para que cese sus ataques en el sur de Líbano durante encuentros con el embajador estadounidense Michel Issa, ante una reunión a tres bandas en Washington.
Israel viola diariamente el cese de hostilidades vigente desde abril, que expira en una semana, con bombardeos que destruyen viviendas y causan 2.869 muertos y 8.730 heridos acumulados, según el Centro de Operaciones de Mercado.
Ataques recientes en localidades como Chakra, Lailé y Zebdine dejaron dos muertos en un vehículo, mientras niños y civiles sufren estrés postraumático en un conflicto que dura generaciones, naturalizado en sus vidas.
El Líbano busca extender la tregua y retirar a Israel de 68 localidades ocupadas, más que en conflictos previos, en medio de una guerra paralela contra Hezbollah.