Kim Jong-un modificó la constitución de Corea del Norte para obligar a las fuerzas armadas a responder con ataque nuclear si sufre un atentado como el ordenado por Trump contra el líder supremo iraní Ali Khamenei.
El dictador busca un reaseguro contra ataques, recordando que Corea del Norte ya posee armas nucleares, a diferencia de Israel, y advierte que nadie se atrevería a atacarlo.
La medida eleva la tensión global, haciendo aún más improbable cualquier agresión contra el régimen norcoreano.