Keiko Fujimori lidera la primera vuelta electoral en Perú con el 17,1% de los votos al escrutarse el 98,5%, pero sin pase directo al balotaje del 7 de junio.
Rafael López Aliaga (ultraconservador) y Roberto Sánchez (izquierda) se disputan el segundo lugar con 11,9% y 12%, separados por solo 24.000 sufragios, desatando crisis y denuncias de fraude por López Aliaga.
El candidato organizó marchas en Lima exigiendo nuevas elecciones por irregularidades como demoras en materiales y mesas cerradas, que impidieron votar a sus simpatizantes. Instó a Fujimori a rechazar resultados.
El Jurado Nacional rechazó nuevas elecciones pese a renuncia del jefe y auditoría; observadores de la UE no hallaron fraude. Resultados provisionales avanzan al balotaje con sistema electoral cuestionado.