Jana, hija reconocida de Diego Maradona, contó cómo lo conoció junto a su madre en un gimnasio. Entraron presentándose y Maradona las recibió tras entrenar, abrazó a la madre pidiendo perdón y luego a Jana, quien lloró con él.
Jana preguntó directamente si era su hija y Maradona confirmó: "¿Cómo no, mamita? Si sos igual a mí", aunque ella replicó que se parecía más a su madre o a "la negra". El encuentro fue emotivo y marcó el inicio de su relación.
Diego Sinagra y Jana optaron por el perdón pese a errores de Maradona, disfrutando el tiempo juntos hasta su muerte. La historia inspira a otros hijos en situaciones similares a priorizar el perdón para sanar.