Las autoridades israelíes planeaban demoler este domingo cerca de 50 comercios en una zona de Cisjordania bajo control total de Israel. Organizaciones advierten que las demoliciones sirven para construir una carretera que dividirá en dos la Cisjordania ocupada y conectará directamente con el mayor asentamiento israelí en territorio palestino.
Israel amenaza con ejecutar las demoliciones pese a que sus tribunales no han resuelto las apelaciones de los vecinos. El motivo formal es que los comercios en la carretera de Alaizarilla se construyeron sin permiso oficial.