Los suburbios del sur de Beirut sufrieron destrucción generalizada por repetidos ataques aéreos israelíes, incluyendo el primer bombardeo directo contra la capital libanesa en el conflicto con Hezbollah.
Benjamin Netanyahu autorizó ataques contra altos mandos de élite de Hezbollah; residentes abandonaron zonas tras advertencias pero regresaron a casas destruidas cerca del aeropuerto Rafik Hariri.
El 8 de abril Israel lanzó su mayor oleada de ataques contra Líbano desde 1980, comparada con tácticas en Gaza, poniendo en vilo el alto al fuego y negociaciones Irán-EE.UU.