La voz de Gran Hermano emite un comunicado exigiendo a los participantes retirar en 15 minutos toda la comida escondida bajo camas, placares o cajones, y llevarla a cocina, heladera o alacenas, por falta de higiene y descomposición observada.
Critica la mezquindad, egoísmo y falta de confianza que lleva a esconder alimentos en vez de compartir, recordando quejas por malos olores y productos podridos. Anuncia normas obligatorias para conservar comida adecuadamente durante toda la estadía.
En el footage, participantes recogen items como panes, bananas, manzanas, leche, yerba, mate, limones, sal y restos de pizza escondidos, mientras discuten acusaciones de robo y egoísmo: comieron pizzas ajenas, dulce de leche raspado, guardaban frutas por separado. Emergen tensiones por divisiones en grupos, falta de empatía y protagonismo.
Panel anticipa nominaciones para Luana por estar en medio de quilombos, y critica el manejo de comida como separada por grupos, contrastando con ediciones previas más organizadas.