Freddy Villarreal visitó el programa en exclusiva desde su casa, luciendo impecable de blanco y negro, y contó su rutina diaria: se levantó a las 6:30, desayunó y llevó a su hija Camil de 17 años al colegio.
Reveló que actúa en la obra La función que sale mal hace dos años en Corrientes, un éxito rotundo pese a fingir fracaso, y elogió su resistencia física cargando al elenco. Moria Casán bromeó sobre su estética y energía.
Recordó su salida del círculo de Marcelo Tinelli para independizarse, y anécdotas de imitaciones políticas: recibía llamados indirectos de presidentes como Néstor Kirchner, Cristina Fernández, De la Rúa y Macri pidiendo compasión, pero siempre respetó con humor sanador sin malicia.
Defendió el humor como desdramatizador universal, sin color político, y lamentó prejuicios actuales que censurarían sketches pasados, aunque aún se hace.