Un joven llamado Franco, asistente terapéutico que cuida discapacitados, salió de su casa en José León Suárez, partido de San Martín, alrededor de las 7:30 de la noche, cuando motochorros lo persiguieron e intentaron robarle la mochila.
Franco se resistió arrojando la mochila adentro de la casa a través de las rejas tras forcejear, ofreciendo solo su celular que rechazaron. Los ladrones dispararon al aire para amedrentar y luego a su pierna de venganza, rozando el pantalón sin herirlo de milagro; huyeron sin nada en una moto XR que genera pánico en la zona.
Vecinos denuncian robos repetidos en la misma cuadra las tres semanas previas por los mismos delincuentes, ante la comisaría cuarta de San Martín. Franco, harto de la impunidad, prefiere no armarse pese a consejos de hermanos policías, y ahora toma Uber para ir a trabajar a 13 cuadras por miedo a represalias.
En vivo, Franco relata el terror: corrió al auto vecino para cubrirse, mantuvo distancia sin tocarlos, y gritó desesperado mientras su pareja y dueños de la casa oían los disparos. Critica que entregarse igual mata, mostrando hartazgo del conurbano donde no se puede llegar tranquilo a casa.