Pequeño Jota, alias de Tony Hansen Valdez Victoriano, llegó extraditado de Perú a Buenos Aires esta semana por el triple femicidio de las jóvenes Lara (15), Brenda y Morena (20) en Florencio Varela, un crimen vinculado al robo de un cargamento de cocaína donde las víctimas fueron chivos expiatorios.
El abogado querellante detalla que Pequeño Jota conectó a las chicas con la banda, estuvo en el lugar según antenas y testigos arrepentidos, y junto a Víctor Sotacuro y Osorio lideró la masacre como mensaje de venganza. La causa pasó de provincial (fiscales Adrián Arribas, Rulli, Fornaro) a federal (Jorge Rodríguez) por narcomenudeo.
Pruebas incluyen cámaras previas con Lara, conversaciones telefónicas, imputados colaboradores como sobrina de Sotacuro. Todos repartieron roles en coautoría para perpetua; piden elevar parte de la causa a juicio oral ya, mientras Rodríguez investiga origen peruano de droga y posibles nuevas detenciones.
Bandas de Trujillo (Perú), pequeñas pero violentas como mafias, radicadas en Chile y Argentina, mueven cientos de kilos semanales sin radar de inteligencia criminal hasta este caso. Pequeño Jota niega todo en indagatoria; Cámara confirmará procesamiento.
La familia busca paz con condenas perpetuas; destacan desfasaje policial que permitió el horror.