Excompañeros de Marcelo Tinelli en Videomatch revelaron en radio que vivían como esclavos bajo su control estricto, sin poder firmar autógrafos ni ir a otros programas sin permiso por escrito en triplicado.
Lizorti y Paxi criticaron duramente al conductor, recordando que no los dejaba salir al sol ni asistir a programas como el de Susana, y que les imponía exclusividad hasta el 2000, lo que les costó oportunidades como publicidades millonarias.
Tinelli respondió defendiendo su amistad con ellos y negando escándalos, mientras panelistas especulan que es resentimiento por su caída en rating y poder, con anécdotas de cumpleaños ignorados y contratos mafiosos.