Estudiantes de la Universidad de Buenos Aires explicaron en clases públicas por qué prefieren la UBA pública por su prestigio y orgullo familiar, pese a viajar hasta dos horas diarias y rechazar opciones privadas por costos elevados.
Los jóvenes, primeros en sus familias en acceder a la universidad, destacaron el esfuerzo de padres laburantes y priorizaron carreras como medicina o enfermería en la UBA sobre alternativas cercanas como en Morón o La Matanza.
En el contexto de la marcha federal universitaria de mañana contra el veto presidencial a la ley de financiamiento, los testimonios resaltan el sacrificio económico actual por un futuro mejor, con días sin almuerzo para cursar.
El periodista Martín González subrayó que la universidad pública es identitaria en Argentina y genera adhesión masiva, incluyendo familias y partidos políticos, ante la postura del gobierno de esperar fallo de la Corte Suprema.