En Eslovaquia inició un juicio por corrupción, espionaje ilegal a opositores, chantaje y manipulación judicial contra el exjefe de policía Tibor Gaspar, figura del partido oficialista Smer, y el millonario Norbert Ludor.
Se les acusa de crear un estado paralelo beneficiándose políticamente y económicamente, en un clima de tensión política por el retroceso en el estado de derecho y el asesinato del periodista Jan Kuciak.
El proceso prueba la independencia judicial en un país dividido.