Cuatro delincuentes ingresaron por los techos a una casa en el oeste del conurbano. Se descolgaron e intentaron abrir puertas con disparos y masa mientras el propietario estaba adentro con su hija de cuatro años durmiendo.
Lograron romper la puerta, redujeron al dueño atándole las manos y recorrieron la vivienda para robar. La niña no se despertó y los ladrones huyeron tras el robo.