Alejandro Martínez, decano de Ingeniería, justificó la marcha de mañana por riesgo al sistema universitario público más allá de reclamos salariales, negando extorsión política pese a críticas oficiales.
Señaló retrasos salariales matemáticos pese a fallos judiciales y leyes aprobadas; acusó al gobierno de buscar debilitar la universidad, encontrando aliados si mejorara en vez de rechazar.
Instó discutir estructuralmente inversión, infraestructura y equipamiento, criticando deficiencias históricas y recortes como los de Sergio Massa, independientemente de gobiernos.
Defendió la universidad como valor transversal, con votantes de Milei entre docentes y estudiantes.