Cuatro trabajadores de la empresa Alesa Seguridad Integral están encadenados frente a un centro cultural en Flores exigiendo el pago de sueldos atrasados desde hace seis meses.
El cuarto se sumó tras ser despedido con causa por cuidar a su esposa embarazada de cuatro meses con embarazo riesgoso, pese a notificar a supervisores.
Tres compañeras más reclaman judicialmente retenciones de haberes. El sindicato apoya la medida hasta obtener solución, denunciando persecución gremial.
Los manifestantes destacan la incertidumbre y angustia por no saber cuándo cobrarán, en un contexto de 1.504 puestos en riesgo entre varios conflictos mostrados en vivo.