El crucero Hondius, de origen neerlandés, zarpó hoy a las 19 horas locales desde Tenerife, Islas Canarias, rumbo a Rotterdam para desinfectarse y descargar el cuerpo de la última víctima fatal del 2 de mayo.
Se evacuaron 125 pasajeros y 23 tripulantes de 23 países entre domingo y lunes; el gobierno español cumplió con eficacia, según la ministra de Sanidad Mónica García. Hubo tres muertes y nueve contactos confirmados de hantavirus variante Andina, transmitida persona a persona en el encierro del barco.
El virus se contrae inicialmente por ratón colilargo en provincias sureñas de Argentina; generó temor local, con intervención presidencial para obligar al gobernador a recibir evacuados vía lanchas, buses y vuelos. La OMS supervisó y se retiró.
El capitán Ian Dobrogovski grabó video traumático, elogiando a la tripulación y pidiendo privacidad; posibles contagios latentes por incubación de 8 semanas, con casos en España, Francia y EE.UU. en cuarentena.