Un ciclón extratropical generó vientos intensos, pleamares altas y olas de hasta 8 metros que inundaron calles en Mar del Plata, Necochea y otras ciudades costeras desde Comodoro Rivadavia hasta Pinamar durante la noche del viernes y madrugada del sábado. El Servicio Meteorológico Nacional advierte que las lluvias podrían persistir, recomendando no salir ni hacer turismo meteorológico.
El meteorólogo Pedro Massa explicó que este fenómeno nace del choque entre aire caliente húmedo del norte (Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos) y aire polar, formando centros de baja presión que se repiten una o dos veces al año, aunque este fue más intenso. Similar a temporales históricos como el de 1913 que destruyó la Rambla, podría repetirse el próximo año sin ser inusual en la escala climatológica.
En Mar del Plata, olas arrastraron piedras y agua al interior de edificios como el Torreón del Monje, donde Rodolfo, dueño, relató daños masivos en la zona expuesta al mar pese a funcionar el restaurante arriba. Sucede cada 30 años con esta magnitud, destruyendo años de inversión en horas; recuerdan temporal de 1992 similar. Piedras y escombros aún se retiran.
Pedro Massa advirtió que si el ciclón se hubiera formado sobre Uruguay, Buenos Aires habría sufrido inundaciones extremas en Aeroparque y Quilmes por oleaje, mareas y nivel del mar elevado. La humedad excesiva carga la atmósfera de energía disipada en estos eventos.