La ciclogénesis impactó fuerte en Monte Hermoso, destruyendo paradores como Océano y Pelícano, bicicsendas, guardavidas y estructuras costeras; desenterraron vajilla y heladera a metros bajo arena.
Intendente Hernán Arranz decretó emergencia urbana con beneficios impositivos; daños estructurales en dos km de costa, casas y faro con riesgos, gas cortado por bomberos.
Comunidad optimista para reconstruir de cara al verano, pero esperan obras provinciales; analizan ingenierilmente si demoler lo restante.
El suelo parece tsunami, con tierra quebrada y erosión.