La Cámara de Casación concedió la prisión domiciliaria a Julio De Vido, exministro de Planificación condenado a 4 años por corrupción en la tragedia de Once, debido a sus condiciones de salud a los 76 años. La Sala III notificó al Servicio Penitenciario Federal para su traslado a una chacra en Zárate de 39.000 metros cuadrados con lago, canchas y caballerizas.
De Vido padece enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 insulino-dependiente, fibrilación auricular, hipertensión y antecedentes cerebrovasculares. El Cuerpo Médico Forense determinó que el penal no garantiza atención adecuada, sin guardia cardiológica 24 horas ni especialistas. Panelistas cuestionaron si el SPF puede atenderlo y compararon con casos como Cristina Fernández de Kirchner.
Tras un episodio cardíaco el 1 de abril, apelaron el rechazo del Tribunal Oral 4. Jueces Mahiques, Borinsky y Acobucci argumentaron incompatibilidad intramuros. Críticas por el lujo de la chacra versus cárceles comunes y llamados a controlar estrictamente la ejecución penal con tobillera y radio amplio.
Debate sobre equidad: ¿por qué a De Vido sí y no a otros con patologías similares? Mencionan recuperaciones "milagrosas" post-domiciliaria como Alperovich. Exigen mérito y control judicial para evitar privilegios VIP en corrupción kirchnerista.
Se discute discrecionalidad judicial, necesidad de recursos para monitoreo y críticas al kirchnerismo por soltar la mano a De Vido. El hospital penitenciario muestra buena infraestructura, pero fallo prioriza criterio forense humanitario.