El pequeño Gael nació en abril de 2022 en Itapetininga con complicaciones que causaron sepsis grave, neumonía e infección hospitalaria, poniendo en riesgo su vida con falencia de órganos. Los padres Ed Carlos y Andresa lo ungieron con aceite y oraron invocando el nombre de Jesús, apoyados por el pastor Eddie Wagner.
Los médicos colocaron tubos y cables para calentarlo, pero el bebé no mejoraba y fue trasladado a Sorocaba. La madre perdió esperanza cuando una pierna y mano no se calentaban, pero un nuevo médico anunció que aceptó el medicamento y evolucionó.
Al segundo día le quitaron la sonda, mamó y recibieron el alta el 7 de mayo de 2022 completamente curado. La familia agradece el milagro de Dios y espera otro hijo sano, destacando que solo Dios podía salvarlo.