El temporal dejó playas de Mar del Plata cubiertas de basura como botellas, plásticos, ropa, calzado, encendedores y salchichas, arrastrados por el mar a la orilla.
La contaminación es recurrente tras tormentas intensas por deficientes sistemas de desagüe y basura arrojada por la población en vías públicas, que el mar devuelve durante eventos climáticos.
La ciclogénesis explosiva registró olas de 5 a 7 metros, ráfagas de 100 km/h y 105 mm de lluvia por hora, dañando vidrios, inundando el Torreón del Monje y locales como un gimnasio.