El riesgo país argentino descendió a 498 puntos básicos, dos puntos bajo la barrera psicológica de 500, señal positiva para mercados aunque aún insuficiente para acceder a capitales internacionales; mínimo reciente fue 484 en enero.
Expertos destacan impacto psicológico en inversores, con consolidación por debajo de 450 mejorando perspectivas macro que podrían derramarse a la microeconomía; ideal es 300 puntos para potencia plena.