El gobierno alemán descartó las recientes señales de Vladimir Putin sobre poner fin a la guerra en Ucrania y las calificó como una maniobra de distracción.
El ministro de Defensa Boris Pistorius visitó Kiev y afirmó que Putin desvía la atención de su debilidad militar, con pocos avances territoriales y el alto el fuego de tres días ya incumplido.
Pistorius cuestionó los motivos de Putin en esta guerra híbrida y reiteró que Alemania prioriza reforzar militarmente a Ucrania para negociar desde fuerza, incluyendo cooperación en drones y ataques de largo alcance.
El portavoz del canciller insistió en que el Kremlin conoce los interlocutores aceptados por Europa, en alusión al rechazo a Gerhard Schroeder por sus lazos con Putin y empresas rusas como Rosneft y Gazprom.