Agricultores franceses protestaron a las afueras de la refinería de CIC en el suroeste del país contra el fuerte aumento de precios del combustible que impacta la actividad rural.
Identificados con gorros amarillos del sindicato Coordination Ruralist, bloquearon la carretera y exigieron medidas urgentes al gobierno por el diésel que supera los 2,10-2,20 euros por litro.
La gasolina también pasó los dos euros, elevando costos operativos en maquinarias y transporte agrícola.