Ya son 70 miembros laboristas del Parlamento británico los que reclaman la renuncia del primer ministro Keith Starmer tras su derrota en elecciones locales, según explicó Jorge Castro. La norma interna del partido exige 80 firmas para someter su permanencia a un plenario de la bancada.
Hace dos años, bajo Starmer, el Partido Laborista logró su mayor triunfo histórico con 400 representantes en la Cámara de los Comunes, pero en solo dos años de gobierno desmoronó sus bases de autoridad, evidenciando un debilitamiento formidable de su liderazgo.
El sistema político británico es parlamentario y centra el poder en el gabinete, donde el primer ministro es uno entre iguales, por lo que su continuidad depende de los números en el Parlamento más que de su deseo personal de no renunciar.
La reciente visita exitosa del Rey Carlos III a Estados Unidos, con un discurso ante el Congreso pidiendo reconciliación con el gobierno de Donald Trump, aleja presiones sobre las Malvinas. Estados Unidos revisa alianzas, priorizando a Israel y países del Golfo sobre europeos de la OTAN como Gran Bretaña.