Los 427 colectiveros de una empresa en José León Suárez están en estado de alerta y crisis porque no cobran sueldo desde el 20 de abril, con un pago parcial de 350 mil pesos el mes anterior que no alcanza para deudas y cuentas en contexto de inflación.
Los trabajadores sobreviven con changas como Uber, colocar aires acondicionados o donaciones, y cuidan hijos mientras las esposas trabajan. Como delegados, van a UTA diariamente sin resolución, pidiendo intervención del intendente y gobernador para salvar puestos y reconectar servicio a vecinos de San Isidro.
El dueño no apareció, accionistas prometieron asamblea pero no tienen acceso a caja ni pagan con recaudación, calificado como verso por los trabajadores. Resistirán hasta solución pese a rumores de quiebra o cambio de dueños.
El panel cuestiona si la baja de inflación cambia su realidad sin trabajo, y destacan necesidad de diálogo ausente.