El Pentágono desclasificó 162 informes sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP u OVNI), con videos militares y documentos presentados en audiencias del Congreso de Estados Unidos bajo la administración Trump, pero ufólogos lo tildan de "descalificación" del fenómeno en lugar de verdadera revelación.
Luis Burgos, director de la Federación Argentina de OVNI (FAO), cuestiona la liberación "con cuenta gotas" tras 80 años de casos globales como Roswell desde 1947, afirmando que ufólogos tienen mejores evidencias que los documentos mostrados, como aterrizajes con marcas en Argentina y otros países.
Desde Capilla del Monte, al pie del Cerro Uritorco, testigos como Gabriel relatan avistamientos de 1981, naves amarillas refulgentes sobrevolando ríos y cerros, mientras Fernando califica la desclasificación como "cortina de humo" de Trump por fracaso en Irán, destacando casos hasta 1970 y testimonios de astronautas Apolo como Edgar Mitchell.
Burgos menciona el caso emblemático de Trancas, Tucumán, 1963, donde la familia Moreno vio cinco objetos luminosos por 45 minutos con efectos físicos analizados, criticando que el Pentágono oculte evidencias reales y se lave las manos con material pobre, sin conclusiones oficiales.