Una búsqueda de trabajo en un frigorífico generó seis cuadras de cola de desesperados por empleo, incluyendo jubilados cuya pensión no alcanza, reflejando la recesión con aumento de desempleo al 7,5% y subempleo en dos cifras.
Los dueños del frigorífico regalaron choripanes a los postulantes que esperaron horas. Testimonios revelan jóvenes buscando desde los 18 años sin éxito, echados por mensaje, haciendo changas o estudiando medicina sin laburo estable.
Más del 60% de los argentinos está preocupado por el desempleo, no por inflación o inseguridad. Organizaciones sociales hablan de implosión intrafamiliar con adicciones y depresión en barrios por angustia económica.
El consumo interno está destrozado, forzando promociones para reactivar ventas en comercios y shoppings.