Vladimir Putin reforzó sin precedentes su seguridad personal ante temor de atentado con drones o golpe de estado interno en el Kremlin, según informe de inteligencia europea. El FSO instaló vigilancia en domicilios de cocineros, fotógrafos y guardaespaldas, prohibió transporte público y exige dos controles antes de entrar.
Putin evitó residencias habituales en Moscú y Valdai, pasando semanas en búnkeres en regiones como Trasnodar. La alerta creció tras asesinato del teniente general Fanil Zavarov con coche bomba en diciembre 2025, y reunión tensa donde criticaron al FSB por fallos en protección de mandos.
Se ampliaron protecciones a 10 generales más. El informe señala a Sergei Shoigu y Ruslan Salikov como desestabilizadores por arrestos por corrupción. El desfile del Día de la Victoria el 9 de mayo omitió tanques y misiles por amenazas terroristas, con pocos dignatarios extranjeros.
Contexto incluye retrocesos en Ucrania, sanciones económicas y drones ucranianos. Cortes de internet en Moscú responden a vigilancia interna redirigida al gobierno.