Vladimir Putin usó el desfile del Día de la Victoria en Moscú para afirmar avances rusos en Ucrania, criticando a la OTAN, aunque sin armamento pesado por amenazas ucranianas.
El evento fue el más modesto en años, con Putin motivando tropas en su "operación militar especial" pese a pérdidas rusas en el este ucraniano y fatiga popular por la guerra.
Rusos expresan rechazo: "Ya no quiero más esta guerra, es terrible", reflejando deseo de fin del conflicto en su cuarto año.