Un hotel usurpado en Constitución, convertido en cueva de delincuentes y foco de inseguridad desde la pandemia, fue recuperado por policía de la ciudad a dos cuadras de la estación.
Recorrieron 48 habitaciones en condiciones inhabitables; intervinieron Defensa Civil, bomberos, tránsito y red de atención para asistir desalojados, clausurando y devolviendo el edificio al dueño en políticas de orden público y seguridad.