Delincuentes jóvenes reducen a una señora y le roban el auto con naturalidad a plena luz. Uno la agarra mientras el otro huye en el vehículo, impresionando por su precocidad en el delito.
Panelistas indignados señalan que entregar pertenencias no garantiza seguridad, ya que los ladrones igual matan o hieren. Critican impunidad, cárceles llenas y falta de acción policial sin orden judicial.
Denuncian que delincuentes se divierten viéndose en TV sabiendo que no pasa nada, y atacan a defensores de derechos humanos que no apoyan víctimas. Exigen mano dura y aplicación estricta de leyes existentes.