Peter Magyar juró como nuevo primer ministro de Hungría con 150 votos a favor y 54 en contra en el parlamento, poniendo fin a 16 años de gobierno de Viktor Orbán. Su partido Tista ganó las elecciones del 12 de abril y prometió reformas para restablecer lazos con la Unión Europea.
Magyar, más cercano a Bruselas que su predecesor prorruso, busca desbloquear 17 mil millones de euros en fondos europeos retenidos por violaciones al Estado de Derecho. Cuenta con mayoría de dos tercios en el Parlamento para implementar su programa.
La población húngara celebra un "viento nuevo" y esperanza de cambio tras años de dominio ultraderechista. Sin embargo, tensiones posibles con Europa por su negativa a enviar armas a Ucrania.