El pastor predicó sobre llevar una vida de oración en presencia de Dios, citando Génesis 17:1 donde Dios dice a Abraham 'anda delante de mí y sé perfecto'. Abraham obedeció, Elías, Moisés, Samuel y Daniel vivieron en la presencia del Señor, humillándose y sirviéndolo. Distinguió orar de una vida de oración continua, esencial para hombres que hicieron historia como Abraham, Moisés, David, Daniel y Pablo.
Jesús modeló la oración como estilo de vida, intercediendo perpetuamente según Hebreos 7:25. El ministerio al Señor precede al servicio para Dios; el tamaño del ministerio depende de la intimidad en oración. Los apóstoles oraron 10 días en aposento alto, resultando en Pentecostés y 3.000 conversiones.
La oración inicia avivamientos en hogares, familias e iglesias, pero requiere perseverancia para mantener el ímpetu, no solo impulso. Usó analogía de auto: ímpetu del acelerador (oración) vs. impulso al soltar. Salomón vivió del ímpetu de David pero decayó al distraerse.
Todos los grandes avivamientos históricos nacieron en oración: Reforma de Martín Lutero, Wesley, Finney, Moody, Paul Yonggi Cho en Seúl. Invitó a Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, con interpretación en lengua de señas. Instó a citas diarias con Dios, caminatas de oración y priorizar intimidad.