Osvaldo Príncipe continúa relatando en DeporTV Textual los detalles de la exhibición entre Mickey Rourke y Henry Derrida, que califica como pobrísima y sin aplausos del público. Explica que ambos tenían licencias de boxeo, pero la pelea fue un guanteo medido a puerta cerrada en el gimnasio Castellini, donde se probaron tres rounds intensos antes del evento televisado con relato de Bonadeo y Marina Bollman.
Príncipe debate una frase de Ringo Bonavena sobre el guión en la vida y el boxeo, comparándolo con el modelo de Muhammad Ali. Cuestiona la narrativa oficial de la muerte de Bonavena en el Mustang Ranch, recomendando el libro Ringo RIP de Alcamano, que desmiente 10 puntos irreales, incluyendo la relación con Sally Conforte. Critica también la película de Carlos Monzón por mostrarlo como gruñón, contrario a su gentileza real según Julio Ernesto Vila.
Enumera momentos clave de su carrera, como la pelea Densa-Firpo, el reencuentro Monzón-Benvenuti en RAI Italia, y el golpe fallido de Martillo Roldán a Tommy Hearns que le dolió como propio. Destaca su neutralidad como relator, definiéndose como un robot sin sensaciones ni nacionalismos, incluso en Maidana-Mayweather, y anécdotas nocturnas previas a peleas, rechazando un palco de Manu Ginóbili por priorizar el ambiente.
Comparte trucos para borrar rastros de la noche con comida rápida como pizza o parrilla, anécdotas con Maradona en Cocodrilo, su matrimonio con Inés basado en libertad tácita sin exponer terceros, y duplas profesionales con Carolina Duer y Carla Bonfante, a las que llama "esposas" laborales. Lamenta la muerte de Julio Ernesto Vila, su mentor, y cierra con la frase de Jorge Troiani: "El éxito y el fracaso no tienen explicación", midiendo su carrera por satisfacción personal.
Príncipe define al relator de boxeo como un robot sin sensaciones, incluso en retiros trágicos, salvo dolores por golpes a Martillo Roldán y Falucho Lasear. El programa concluye el Día del Boxeador destacando su trayectoria autodidacta desde Mercedes.