En Mar del Plata, la ciclogénesis generó olas de 6.5 a 8 metros que demolieron paseos costeros como Punta Iglesia y Paseo de las Américas, arrastrando pilotes de cemento, piedras de defensa y vigas como si fueran papel. El pico fue a medianoche del sábado, con agua cruzando calles 30 metros tierra adentro.
Agustín Amaya reportó en vivo escombros, luminarias rotas y miradores fracturados pese a hormigón armado. No hubo heridos, salvo una familia autoevacuada por árbol caído; surfers arriesgan olas de 3-4 metros en baja marea, con marea subiendo a las 19 hs.
Alerta amarilla cesó, pero fenómeno cede lentamente; daños incluyen gimnasios inundados, escaleras y acantilados derrumbados. Tránsito reabierto, curiosos observan destrucción en frente costero que municipalidad deberá reconstruir.
Vientos fuertes anoche incrementaron fuerza sensorial del oleaje contra murallones.