Nahuel Molina genera preocupación en la selección argentina por su desgarro de grado 1 en el sector derecho de la defensa, vulnerable y con poco recambio, a poco más de un mes de la Copa del Mundo.
El lateral del Atlético Madrid requiere al menos 21 días de recuperación y llegará justo a la convocatoria de Lionel Scaloni a fin de mes para viajar a Estados Unidos. Opciones como Gonzalo Montiel, no en su mejor momento, y Jai de San Lorenzo quedan como alternativas lejanas.
El entorno del jugador es optimista y no habrá actividad hasta el Mundial, pero el cuerpo técnico monitorea de cerca para evitar riesgos en un puesto clave sin grandes opciones.