Valentino Solda, de 21 años, relató cómo inició su adicción a las apuestas online a los 16 años en casa de su primo Santiago Barg, quien le regaló dinero para su cumpleaños como chiste recreativo que derivó en hábito progresivo desde deportes hasta partidos menores como ping pong a las 2 de la mañana.
La adicción consumió su día entero en 2023: se levantaba a las 6:30 para chequear apuestas, manejaba mirando el teléfono, apostaba en facultad y trabajo, mintiendo a familia y amigos; un punto crítico fue durante un partido de Los Pumas en Vélez donde no disfrutó pese a apostar todo.
El 16 de julio de 2024 perdió toda su plata durmiendo en casa de abuelos y tuvo el primer clic de claridad; contó todo a su jefe comprensivo y a su mamá, iniciando terapia esencial junto al apoyo familiar y amigos, sumando 299 días sin apostar ni recaídas, recuperando confianza y vida normal.
Lucía Feinbaum, especialista en crianza digital, elogió la valentía de Valentino por visibilizar un problema social masivo ligado a pantallas; alertó sobre señales como aislamiento, ansiedad por deportes inusuales o cambios conductuales, más allá de pérdidas económicas, en contexto de 8 de cada 10 jóvenes de 13-24 años accediendo a apuestas según UNICEF.
Feinbaum recomendó retrasar celulares hasta después de los 9-11 años promedio en Argentina (Kids Online UNICEF), fomentar conversación sobre internet en casa, evitar hiperestimulación de TikTok y priorizar juego presencial para combatir ansiedad generacional per Jonathan Haidt.