Jorge Castillo reveló tener más de 100 empleados directos e indirectos en sus ferias, incluyendo contratistas, con su familia involucrada: esposa labura más, hijos manejando inmobiliaria y vehículos a nombre propio como testaferros.
Desde prisión manejaba negocios vía teléfono de 8 a 10, jugando cartas o ajedrez el resto del día. En Mendoza arma feria grande con más de mil puestos cerca de Brasil y San Borja, con cobradoras y construcción en marcha.
En La Salada entran 1500-2000 micros mensuales, puestos cuestan 100-150 mil pesos por día, ingresos al 60% del poder adquisitivo anterior, gente compra por necesidad no paseo.