La compañía de terminales petroleras de Irán negó una supuesta fuga de crudo o gas cerca de la isla de Kharq, principal centro de exportación en el Golfo Pérsico.
Inspecciones en depósitos, oleoductos e instalaciones no detectaron rastros de vertido, respondiendo a imágenes satelitales difundidas que mostraban una mancha de petróleo.
Esto ocurre en medio del conflicto bélico con tensiones crecientes entre Irán y Estados Unidos.