El consumo de verduras en el Mercado Central cayó entre un 30% y un 40% respecto al año anterior, lo que obliga a los argentinos a preparar guisos, sopas y pucheros con menos verduras y más fideos, polenta o carne económica debido al ajuste económico y la inflación en carne y panificados.
Los vendedores confirman que la cantidad de gente es similar pero bajaron las compras grandes como bolsones o cajones que antes compartían familias. Una encuesta reciente revela que 6 de cada 10 personas restringieron algún tipo de comida para cuidar el dinero. La carne subió fuerte, impidiendo compras habituales, y ahora priorizan lo económico como polenta con salsa.
En recorrido por puestos, verduras mantienen precios accesibles como papa a 4 kilos por 5.000 pesos o zanahoria a 2 kilos por 3.000 pesos, pero frutas están baratísimas: uva de San Juan a 2 kilos por 8.000 pesos, pera a 2 kilos por 4.000, mandarina a 3 kilos por 3.000 o 5.000, naranja a 3 kilos por 4.000, banana de Ecuador a 3 kilos por 3.000 y cherry a 2 kilos por 4.000 pesos.
Panel discute si frutas son postre, comparte anécdotas familiares y tips como pomelo macerado con azúcar. Espectadores envían recetas de guisos como la de Nancy con cebollas, morrones, zanahoria rallada, papa, arroz o fideos, pollo o carne y puré de tomate. Recomiendan hacer puré casero con tomates perita hervidos para ahorrar frente a cajitas de 2.000 pesos.
Conversación informal destaca guisos como comida humilde ahora restringida, con fotos de polenta, bori-bori paraguayo con cosillita de cerdo y ensaladas afrodisíacas de hinojo, apio y nueces. El frío impulsa estas preparaciones económicas.