Los drones armados se consolidaron como protagonistas centrales de guerras modernas, según informe 2026 del CIPRI (Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo). Proliferan en conflictos como Rusia-Ucrania, alterando dinámicas con costos bajos, desde reconocimiento hasta destrucción de blindados e infraestructura.
Evolucionan a mayor autonomía, superando regulaciones internacionales. En Medio Oriente, Irán suministra a Hezbollah y Houthis para ataques a Israel. Cumplen roles ofensivos, de desgaste y señalización estratégica.
Gasto militar global alcanzó récord de 2,89 billones de dólares en 2025, impulsando drones, IA y misiles. Su bajo costo y rápida innovación transforman la guerra, donde un dron genera efectos de sistemas caros.
El CIPRI advierte que la diplomacia y derecho internacional no siguen el ritmo de esta tecnología.