En Varadero, playa de ensueño, músicos y artesanos sufren por caída de turistas debido al embargo que impide entrada de petróleo y cancela vuelos. Hoteles vacíos dejan poco trabajo, forzando a recolectar algas para sobrevivir.
En Habana Vieja, mercados de artesanía cierran por falta de visitantes y autos clásicos paran por crisis económica sin solución a la vista. La ciudad se deteriora mientras vecinos venden en calles.
Conductores de convertibles y músicos lamentan el cambio drástico: "Tiempo atrás estaba muy bueno, la economía del país ha cambiado mucho".