Cuatro hermanos de Villa del Rosario, en Entre Ríos, mantienen la tradición familiar de producción de naranjas que inició su abuelo y continuó su padre.
En el documental, relatan cómo crecieron trabajando en las plantaciones desde niños, cosechando frutas y plantando árboles con su padre, quien les enseñaba a soñar con el futuro de las plantas que tardan cuatro o cinco años en producir.
Explican el proceso de cosecha a tijera sobre el pedúnculo para preservar la calidad, calibre óptimo, cáscara fina y tamaño perfecto, llenándolos de orgullo ver una naranja terminada en buenas condiciones.
Recuerdan crisis como en 1996, cuando vendieron en el Mercado Central para agregar valor, y las enseñanzas del padre sobre trabajo en equipo, familia unida y resolver problemas metiendo el hombro.
Disfrutan el río Uruguay para fines de semana familiares, asados y running como descarga, siempre valorando el amor por el citrus y la vida en su tranquilo pueblo donde nadie roba.