Un bar emblemático en la esquina Homero-Mansi de San Juan y Boedo enfrenta cierre por una condena laboral de 220 millones de pesos a favor de dos bailarines que reclamaron despido en pandemia, pese a estar en cruceros en Europa.
El local, con 70 empleados entre mozos, músicos y bailarines, ofrece cena-show de tangos como Sur y Malena. La sentencia inicial de 2,6 millones escaló con intereses a 220 millones en segunda instancia, insostenible para el negocio familiar de tres familias desde 2000.
Dueños denuncian "industria del juicio" que amenaza pymes gastronómicas; casos similares incluyen embotelladora en Mendoza con 600 mil dólares. Justicia ignoró que bailarines no estaban en Argentina al enviar carta documento en marzo 2020.
El circuito tanguero y gastronómico porteño corre riesgo, afectando empleo en lugares clave cerca de estadio de San Lorenzo.