La Comisión Electoral de India eliminó 9 millones de votantes en Bengala Occidental, afectando mayoritariamente a musulmanes que representan el 30% de la población, en una revisión masiva antes de elecciones de abril. Casos como el de Bibi Saquila, con 45 años en su casa y documentos indios para 12 familiares, denuncian sesgo del BJP que califica a musulmanes bengalíes de "infiltrados bangladesíes".
Observadores notan más eliminaciones en zonas opositoras a Narendra Modi y Mamata Banerjee, como Bawanipur con 42% borrados pese a 20% musulmanes. Errores de IA en traducción de nombres causaron borrados injustos, y apelaciones fallidas pese a documentos. Funcionarios electorales trabajaron bajo presión extrema.
El exjefe Sway Kuraishi critica la rapidez, diciendo que destruye confianza pública tras 30 años de precisión al 99%. Se eliminaron 55 millones en 13 estados, 10% del censo, violando normas constitucionales. Millones arriesgan perder voto sin vías claras de resolución en la mayor democracia mundial.