Claudio Rico empezó imitaciones en secundario Manuel Grano de Ituzaingó en 1983, haciendo Porcel, Cheruti, Alfonsín, Chirolita y Neustadt. En quinto año imitó al vicerector Ernesto Capobianco, profesor de educación cívica, durante hora libre.
Descubierto, lo amenazan con expulsión pese a ser uno de los mejores alumnos, pero madre intercede y vicerector bromea recomendando llevarlo a televisión, salvándolo a 20 días de egresar.