Claudio Rico relata su infancia en Ituzaingó con padres Manuel Luis y madre, hermano César, en casa quinta donde padre hacía turismo receptivo. Padre traía turistas mexicanos y venezolanos a casa, bailaban tango con madre en rancho Ochoa, y locucionaba para grupos con autos Farline.
Escuchaba grabaciones de padre con boleros de Tito Rodríguez, humor de Verdaguer, Gila y dúo de dos, copiando voces como Verdaguer a los 13-14 años en show de pelota paleta.
Padre llevó a ver a Verdaguer, quien recomendó dedicarse a imitaciones para ganar plata, aunque no fue así inmediatamente.